¿Dónde es más recomendable tener protectores contra sobretensiones?

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El fenómeno de las sobretensiones transitorias o permanentes se puede generar en cualquier sitio que disponga un sistema de suministro eléctrico. Consiste en un pico de tensión, de mayor o menor duración, que se puede producir en la instalación por varios motivos, desde motivos ambientales hasta por motivos de la propia instalación.

La sobretensión puede producir daños directos a los dispositivos o maquinarias conectadas a la red o puede ir reduciendo de forma indirecta la vida útil de los dispositivos.

Cuando un dispositivo recibe una tensión superior al umbral que puede resistir puede llegar a fundir la circuitería interna del producto pudiendo incluso llegar a dar el dispositivo por destruido por su imposibilidad de repararlo.

También, aunque ningún pico de tensión supere el umbral del dispositivo que lo recibe, un número elevado de picos puede ir dañando el dispositivo por fatiga, pudiendo incluso llegar a dañarlo seriamente. Al no ser perceptible a simple vista una sobretensión, y al no superar el umbral tampoco vemos que el dispositivo sufra daños, puede que no lleguemos a ser conscientes de que se están produciendo sobretensiones y solo percibimos que la vida útil de nuestros aparatos es de menos tiempo del que esperábamos.

Por lo tanto, ¿dónde es mejor instalar protectores contra sobretensiones transitorias?

La respuesta recomendada más precavida es que sean instalados según se indica en la legislación vigente, en el caso de España siguiendo las directrices marcadas por el Reglamento de Baja Tensión ITC 23. A nivel europeo nos podemos ayudar de normas como la EN 62305-4, EN 61643-11 y EN 60664-1

Pero la respuesta más práctica es que sean instalados en todos aquellos sitios donde la posible pérdida de bienes materiales sea importante en caso de que se produzca el fenómeno. Dichas sitios o situaciones, están recogidas como obligatorias y recomendables, en las tablas A y B de la Guía BT 23 (Guía Técnica de Aplicación del RBT).

Poniendo un ejemplo claro, la industria, donde una sobretensión no solo puede inhabilitar sus costosas maquinas, sino que también puede parar la producción en seco y sin previo aviso. Creando un serio problema a la empresa afectada.

Otro ejemplo, una oficina, donde los ordenadores no son tan costosos, pero perder su contenido si y el tiempo de reponer las computadoras desde que se produce el pico puede dejar la oficina sin servicio durante demasiado tiempo.

También tocar el tema del hogar, en el ámbito doméstico surge el mismo problema, cualquier dispositivo y sobre todo los más sensibles pueden tener muchos problemas con las sobretensiones imprevistas. Incluso pueden llegar a suponer una sorpresa a la economía doméstica si una sobretensión estropea varios electrodomésticos al mismo tiempo. Eso ya es valorar si invierte en protectores contra las sobretensiones o asume el riesgo de que no pase nada o pase de todo.

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